(Película Nariñense Jardín de Amapolas, Juan Carlos Melo )
Pasto si es un
escenario para la gestión cultural. A pesar de las grandes dificultades que se
presentan en el sector y los vicios de corrupción, tenemos en Pasto grandes
ejemplos de una gestión cultural seria quienes nos han demostrado que Pasto y
su público si pueden contar con agendas de cultura y arte.
Pero pensar en procesos
culturales en ciudades como Pasto nos obliga a hacer una reflexión frente a las
realidades sociales. Nuestra región es protagonista de situaciones de pobreza,
conflicto armado y diferentes tipos de violencias y por esto mismo es también
un gran foco de intervención nacional e internacional.
Al ser catalogados como
zona de conflicto, nuestra región se ha visto envuelta en muchos procesos de
desarrollo y aplicación de ayudas internacionales, procurando construcción de
ciudadanía y de ambientes para la paz.
Pero en Pasto contamos
con nuestros propios escenarios. Estamos sedientos de espacios para la paz, y hoy
en día contamos con atmósferas que favorecen el desarrollo social, cultural y
de convivencia ciudadana, tal como el Festival Internacional de Cine de Pasto.
Escenarios como este
que vienen gestándose en la ciudad hace ya 11 años, permiten el desarrollo
cultural y artístico, muestra nuevas percepciones de mundo, abre ventanas de
oportunidades para los realizadores nariñenses, facilita la formación de
públicos y la cualificación de los productores locales; pero sobre todo,
permite compartir, comunicarse y sentir como propio un espacio cultural
reconocido a nivel nacional e internacional, y que es nuestro, de los pastusos.
El FICPA es un espacio
para aprovechar pero también para analizar. Dinámicas sociales y culturales se
han gestado a raíz de este escenario. Jóvenes que han decidido apostarle a la
realización pues saben que cuentan con un espacio para impulsar su trabajo, y
cada vez crece más. Contar con producciones nariñenses reconocidas en
festivales de cine nacionales e internacionales, demuestran que hay un talento,
un brazo fuerte en la región, una riqueza muy grande que es oportuno aprovechar.

