lunes, 18 de abril de 2016

Reflexiones:


Terremoto en Ecuador, oportunidades de cohesión social 

16 de abril. Se registra un escalofriante terremoto en la zona pacífica de Ecuador, con epicentro en Pedernales, siendo cerca de las 7 de la noche. El movimiento telúrico se reflejó hasta la zona pacífica Colombiana y parte del eje cafetero. 6:58 pm, tras dos minutos de angustia se encienden las alarmas.


Tras el suceso presentado en el vecino país de Ecuador, en el que los habitantes de la zona costera vivenciaron un terremoto de 7.4 grados en la escala de Richter, con un saldo de casi 400 personas fallecidas y más de 2.000 personas heridas, se empieza a ver el desastre dejado por el sismo. Edificaciones y calles destruidas, niños huérfanos, familias desmembradas y la comunidad en general expuesta a cantidades de riesgos que afectan su integridad personal, psicológica, económica y de salud, son algunas de las cosas evidentes.

Si bien, no es el primer suceso catastrófico en la historia ni será tampoco el ultimo, es un buen momento para una reflexión social.

Consecuente a la emergencia se empiezan a evidenciar comportamientos de solidaridad entre la comunidad, convocadas y sensibilizadas a través de los medios de comunicación, quienes empiezan a ejercer desde la frontera su papel de conectores sociales, con el objetivo de apoyar en la estabilización de la comunidad para la superación de la catástrofe evidenciada.

Expresiones como "Pedernales está prácticamente destruido", "la gente está comiendo junto a los cadáveres, necesitamos ataúdes", "quedaron sin nada, no tienen a donde ir" promueven reacciones profundas, pero sobre todo una necesidad de levantarse como colectivo en un mismo sentir: sobrepasar la catástrofe.

Es así como el contexto se empieza a tornar en un escenario para repensar el papel de cada ciudadano, convirtiéndose en un espacio de dependencia colectiva para superar la crisis. Estos episodios permiten a las comunidades desarrollar capacidades de cohesión, bajo premisas de tolerancia, sobre vivencia y apoyo mutuo; surgen capacidades de liderazgo que proponen a las comunidades repensarse en sus roles colectivos.

Y ese es precisamente el paso a seguir, tras la destrucción es menester a pesar del dolor y la pérdida, a pesar de las dificultades emocionales y psicológicas que rodean a las víctimas, levantarse como seres más humanos, más conscientes y más respetuosos del entorno, consolidado comunidades con principios de compartencia y solidaridad.

Esperamos y anhelamos ver una comunidad ecuatoriana socialmente fortalecida, y la invitación en este contexto es apoyar, no sólo desde los elementos básicos de sobrevivencia sino desde la construcción de ciudadanía. Si bien una de las prioridades que en casos de emergencia es suplir las necesidades básicas, es imprescindible el apoyo psicosocial para la superación de las dificultades catastróficas que rodean hoy por hoy a los costeños, y Colombia como país vecino, puede extender el esfuerzo.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

El cine en Pasto: espacios para la paz

(Película Nariñense Jardín de Amapolas, Juan Carlos Melo )

Pasto si es un escenario para la gestión cultural. A pesar de las grandes dificultades que se presentan en el sector y los vicios de corrupción, tenemos en Pasto grandes ejemplos de una gestión cultural seria quienes nos han demostrado que Pasto y su público si pueden contar con agendas de cultura y arte.

Pero pensar en procesos culturales en ciudades como Pasto nos obliga a hacer una reflexión frente a las realidades sociales. Nuestra región es protagonista de situaciones de pobreza, conflicto armado y diferentes tipos de violencias y por esto mismo es también un gran foco de intervención nacional e internacional.

Al ser catalogados como zona de conflicto, nuestra región se ha visto envuelta en muchos procesos de desarrollo y aplicación de ayudas internacionales, procurando construcción de ciudadanía y de ambientes para la paz.

Pero en Pasto contamos con nuestros propios escenarios. Estamos sedientos de espacios para la paz, y hoy en día contamos con atmósferas que favorecen el desarrollo social, cultural y de convivencia ciudadana, tal como el Festival Internacional de Cine de Pasto.


Escenarios como este que vienen gestándose en la ciudad hace ya 11 años, permiten el desarrollo cultural y artístico, muestra nuevas percepciones de mundo, abre ventanas de oportunidades para los realizadores nariñenses, facilita la formación de públicos y la cualificación de los productores locales; pero sobre todo, permite compartir, comunicarse y sentir como propio un espacio cultural reconocido a nivel nacional e internacional, y que es nuestro, de los pastusos.

El FICPA es un espacio para aprovechar pero también para analizar. Dinámicas sociales y culturales se han gestado a raíz de este escenario. Jóvenes que han decidido apostarle a la realización pues saben que cuentan con un espacio para impulsar su trabajo, y cada vez crece más. Contar con producciones nariñenses reconocidas en festivales de cine nacionales e internacionales, demuestran que hay un talento, un brazo fuerte en la región, una riqueza muy grande que es oportuno aprovechar.




lunes, 3 de agosto de 2015

Reflexión: El deber de los medios de comunicación con las audiencias


Es fácil encontrar muchas teorías frente al papel de los medios de comunicación en el desarrollo y la cohesión social. Y aún más, es indiscutible el aporte que realizan a las poblaciones, pues tienen la capacidad de llegar con una misma información  a diferentes públicos, generando la masificación de las comunicaciones y apoyando de manera muy clara los procesos de globalización, trayendo crecimiento tanto a nivel económico, cultural, político, educativo y social.

Pero es discutible también ese papel que hoy por hoy ejercen bajo un tratamiento mercantilista de la información. Esa capacidad, esa virtud que tienen para masificar la información se pone al servicio de unos intereses particulares, generando de muchas formas una información errónea, escribiendo una historia llena de falacias y conveniencias.

Es aquí donde se hace un llamado de atención a repensar en el deber de los medios de comunicación y los líderes de opinión, quienes se han forjado con las audiencias, puesto que éstas han confiado en su tarea, en su papel informativo, pero que a la vez, inocentemente han sido vulnerados pues no ha sido de interés para las empresas de comunicación enseñarles a escuchar, leer o ver.

Educar audiencias, enseñarles a exponerse a los medios de comunicación con capacidad crítica, consiguiendo la capacidad de diferenciar por ejemplo, la opinión de las noticias, y más aún, identificar con claridad una noticia en desarrollo de una noticia investigada.

Corroborar y dar por cierta una información cuando se  tiene una investigación básica, con al menos tres fuentes de información, con partes y contra partes; y donde los periodistas cumplen su papel de hacer puente entre las fuentes y la audiencia, sin adentrarse directamente en opiniones particulares y subjetivas y dejando a la audiencia la posibilidad de tomar posiciones distintas frente a los sucesos.

Aún mejor sería expresar opiniones, aclarando a las audiencias que las afirmaciones son precisamente percepciones personales y no se constituyen en verdades o versiones reales de las circunstancias.

Con audiencias capacitadas nuestros líderes de opinión y periodistas podrían mejorar la calidad de su trabajo periodístico, y aún más, las cosmovisiones, los imaginarios colectivos y la conciencia colectiva, sería un poco más pura, y no tan basada en el mercantilismo particular de unos pocos.

Si bien los medios digitales, cierra la brecha entre la ciudadanía y los periodistas tradicionales, dando cabida al periodismo ciudadano, nos exponemos aún más a la difusión de información con altos niveles de ruido y opiniones particulares, y es ahí cuando más necesaria se hace la educación de audiencias.

Por: Tatiana Castillo

domingo, 19 de julio de 2015

Abordaje de la comunicación para la salud

Comunicación para el cambio social  


La comunicación aporta a los procesos de gestión de salud, metodologías y capacidades adecuadas para el abordaje comunitario con impactos hacia el cambio y la movilización social. Puede aportar considerablemente a las metas en salud y objetivos de desarrollo del milenio, pues permite mejorar las condiciones de salud, a través de un trabajo con actores comunitarios, quienes tienen la capacidad de cuidar su entorno y evitar enfermar.

No podemos concebir estrategias de comunicación para la salud sin considerar la participación comunitaria y las realidades de los pueblos; donde sean protagonistas de su propia historia y así mismo, sean los autores del mantenimiento y cuidado su salud.

Si bien la medicina es la ciencia dedicada al estudio de la vida, la salud, las enfermedades y la muerte del ser humano, el mejoramiento de los estados de salud de las comunidades requiere una intervención desde los diferentes sectores y disciplinas sociales y humanas.

Esto se ha evidenciado en las grandes discusiones que los países han realizado desde hace más de 50 años, por ejemplo, en el planteamiento de Henry E. Sigerist en 1945, cuando definió cuatro grandes tareas de la medicina que van más allá de la asistencia médico - paciente: Promoción de la salud, Prevención de la enfermedad, Curación de los enfermos y Rehabilitación.

Y más objetivamente, en 1986, la OMS suscribió la Carta de Ottawa definiendo que la promoción de la salud “consiste en proporcionar a los pueblos los medios necesarios para mejorar su salud y ejercer un mayor control sobre la misma”, dejándonos esta tarea a todos los países a la hora de trabajar en pro del mejoramiento de la salud.

Caminos para el abordaje desde la comunicación

Se preguntarán porqué hacer una contextualización desde la medicina; pues bien, para desplegar lo que prometí desde la introducción y llevarlos a reflexionar sobre el abordaje de la salud, se hace necesario escoger un rumbo a seguir.

Transformación social, responsabilidad particular



La transformación social surge por la necesidad y la sensación de inconformismo tanto individual como colectivo. Este es un proceso constante, puesto siempre existirán sociedades en proceso de desarrollo, con condiciones por mejorar.

En este marco se consideran actores de desarrollo las comunidades internacionales, los países socios, países donantes, sociedad civil organizada, el sector privado y la academia.

Pero hay un comportamiento social que se percibe en los noticieros locales, regionales y nacionales, y es que los niveles de desarrollo de la comunidad, se atribuyen al nivel y la calidad de la intervención estatal.

La sociedad se está acostumbrando a descargar el inconformismo social en las entidades y en los gobiernos, debido a los altos niveles de corrupción que los ha identificado en las últimas décadas. Pero existe una situación que conviene rescatar, sobre la cual es importante llamar la atención de los lectores; se trata del papel de cada individuo como parte del territorio.

Repensar por un momento el papel de cada individuo en el lugar donde desarrolla su vida, (nace, crece, se reproduce y muere) conlleva reflexiones más profundas, más reales.